Después de tomar aquella infusión, le di un beso a mi madre y a mi nana, cogi el bolso y las llaves, marchando hacia donde estaba mi coche aparcado. Lo arranqué y me fui hacia la empresa. Cuando subí a la planta, vi en el despacho de Mario a su asistente y a él riendo, me iba a marchar cuando vi que mi esposo me hacía una señal con la mano para que entrara, abri la puerta y entré quedándome enfrente de él mirándonos los dos.
—- Hola buenos días señora, me marcho — dijo la asistente.
—- No te vay