Al mediodía Mario y yo nos fuimos de mi casa, subimos a su coche aparcado Mario minutos después pues íbamos a una tienda lujosa donde vendían vestidos de fiesta. Al entrar la dependienta enseguida se nos acercó sonriente, mirando fijamente a Mario.
—- La señorita necesita un vestido bastante sexi para ir a una fiesta —- comentó Mario.
Al entrar al fondo de la tienda, me quede inmovil pues la ex de Mario estaba también eligiendo un vestido. Se quedó mirándonos mientras sonreía y se acercaba a Ma