Con el paso que dimos nos hicimos más cercanos que antes y nuestra relación se fortaleció con mayor fuerza. Para mí no solo significó tener sexo, quitarnos las ganas o cumplir con los deseos que agobiaban mi carne. Pude sentir que, en la unión de nuestras almas hubo una conexión que no tiene explicación alguna, que va más allá del placer y la pasión, que sobrepasa las aventuras e incluso lo que es el mismo amor.
Desde entonces no he dejado de sentirme en un mágico sueño, donde mis ilusiones van