Las palabras de Yolanda indignaron a Dante, quien la miro como buscando el sentimiento tan anhelado en su rostro.
Desafortunadamente, no encontró nada.
—Dante, para decirte la verdad, no creo que yo sea la mujer adecuada para ti. Lo que sientes por mí probablemente sólo sea un flechazo pasajero, producto del momento. En cuanto nos veamos menos, tus sentimientos se desvanecerán.
Yolanda se sintió molesta al verle actuar de esa manera.
Dante había sido bueno con ella y la ayudó muchas veces, pero