Capítulo 11. ¿Eres tú?
«¿Natalia?»
Ella se limpió las lágrimas con las manos y trató de serenarse, mientras el vaquero bajaba de su caballo, ella no lo había visto, pero tampoco era necesario hacerlo. Sin importar el tiempo que hubiese pasado, ella siempre iba a recordarlo.
—Natalia, ¿eres tú? —preguntó el recién llegado, acercándose a ella, colocando una mano sobre su hombro.
Ella se sobresaltó y se alejó.
—Lo siento —se disculpó.
—¿Qué haces aquí? —preguntó Natalia, levantando la mirada para encontrarse con aquello