–Parece que todo está bien– el doctor leía las pruebas realizadas y yo movía los dedos con nerviosismo mientras permanecía sentada dentro de aquella camilla. No me habían dejado poner de pie para otra cosa que no fuese ir al baño y nadie sabe lo desesperante que es que te aten una cama cuando has luchado para levantarte por un largo tiempo.
–¿Quiere decir que ya puedo salir de aquí?-- pregunte esperanzada y él me regaló una sonrisa triste. Terminé encogiéndome dentro de mis hombros.
–Ya confi