MAGGIE
El martes, tal y como planeamos, me escaqueo de las clases para que Diego me dé una vuelta por el campus. En realidad estoy emocionada. La vida universitaria es mucho más madura.
Vera hoy tampoco ha ido a clase, textualmente ha dicho: << Si no vamos a cotillear ¿cuál es el caso? >> Tiene razón, ya no hacemos nada en clase. Me envía una foto del vestido que su madre ya ha terminado y, al lado, los zapatos que ha encontrado.
—¿Y esa cara? —me pregunta Diego. Me está mirando de reojo, con u