🕴️
Habían pasado cuatro días desde la junta. Céline había intentado hablar con él. Le dejó espacio. Le buscó con preguntas suaves. Pero Kilian la esquivaba con rutinas: reuniones, silencio, cansancio. No quería pelear. Solo no sabía cómo quedarse.
El jueves, como si su cuerpo ya lo supiera, terminó frente a la puerta del Instituto Renn. Alina lo recibió sin libreta, sin palabras innecesarias. Lo conocía.
—¿Has pensado en lo que hablamos la última vez? —preguntó, cruzando las piernas.
K