Lucerna la recibió con una brisa templada y cielos despejados. Céline llegó la noche anterior, y a pesar del revuelo mediático en Belvaronne, no dejó que el escándalo empañara su propósito. Había viajado con una misión: cerrar la alianza entre el Grupo Valtieri y Dermatec, una de las firmas suizas más reconocidas en tecnología estética regenerativa. El acuerdo implicaba distribución exclusiva de sus nuevas microcápsulas dérmicas en toda Europa del Este, una apuesta arriesgada… pero prometedora.