CAPÍTULO 98: NO PUEDO DECIR LA VERDAD
Erik
El aire se vuelve más denso a medida que nos acercamos a Lunahedra, como si el mismo bosque supiera que se avecina algo inevitable. Mi corazón golpea con fuerza dentro de mi pecho, no solo por la tensión del viaje, sino porque sé que me estoy quedando sin tiempo.
No puedo llegar a ese lugar sin decirle la verdad a Hazel.
Pero… ¿cómo hacerlo? ¿Cómo puedo mirarla a los ojos y confesarle que la única razón por la que sigo aquí, respirando a su lado, es po