CAPÍTULO 85: ME LIBERÉ DE TI
Erik
—¡Habla de una vez, Kara! —mi rugido hace que hasta los árboles tiemblen.
Kara da un respingo, pero mi voz no le deja espacio para la rebeldía. Sabe que no puede evitar obedecerme.
—Axel me ayudó a… manipular las cosas a mi favor para convertirme en tu Luna —admite.
La ira se arremolina dentro de mí. Mis manos se cierran en puños, y las garras perforan la carne de mis palmas. El olor a sangre fresca impregna el aire, pero no hago nada para calmarme.
—¿Qué fue l