CAPÍTULO 74: PERDÓNAME HAZEL
Erik
Actúo instintivamente, interponiéndome entre ambas mujeres y atrapando a Kara antes de que pueda llegar a Hazel. La empujo hacia atrás rodeándola entre mis brazos.
—¡Erik! —grita Kara—. ¡Apártate!
—No voy a permitir que la toques —gruño, mi lobo está al borde de tomar el control completo.
Pero Hazel, en lugar de retroceder, da un paso adelante.
—Déjala, Erik —dice con una calma peligrosa—. Si quiere pelear, yo no voy a correr.
Mis instintos gritan en desacuerdo