CAPÍTULO 53: SU VERSIÓN DE LA VERDAD
Hazel
Mi mente es un revoltijo de confusión y culpa. Los recuerdos son fragmentos difusos que se arremolinan, pero uno resalta por encima de todo: la sangre en mis manos y los rostros de los ancianos que intentaron ayudarme. Las lágrimas brotan de mis ojos, ardientes y pesadas.
No sé dónde estoy ni quién es esta mujer frente a mí, pero hasta ahora, parece ser la única que tiene respuestas.
—Hazel... —repito su palabra, mi nombre, aunque mi voz es apenas un s