CAPÍTULO 49: QUEMARÉ EL MUNDO POR TI
Erik
Una vez más la sangre gotea de mis garras y se combina con el aroma metálico que impregna el aire. Alcanzar este lugar ha sido mucho más difícil de lo que jamás imaginé. El olor de Hazel es débil, casi inexistente, como una llama que se apaga. Pero lo peor es que el dolor que podía percibir a través de la conexión que tenemos ha desaparecido por completo.
Mi corazón golpea contra mis costillas mientras atravieso la mansión vacía, mis pasos son lo único