CAPÍTULO 44: TE NECESITO… ERIK
Hazel
El dolor que siento ahora mismo es feroz e implacable. Jamás había sentido algo tan intenso, tan desgarrador. Un grito se escapa de mi garganta mientras mis manos se aferran a mi vientre, como si eso pudiera contener el sufrimiento que estoy padeciendo en este momento.
—¡Hazel! —grita Rosie a mi lado.
Mi vista está nublada por las lágrimas, pero al abrir los ojos, noto algo diferente. Rosie también lo nota. Sus ojos se agrandan, no por sorpresa, sino por mie