CAPÍTULO 37: DIFERENTE
Hazel
Abro los ojos, despertando de un largo sueño. Al principio me siento desorientada, no sé dónde estoy ni lo que sucedió. Me levanto de golpe y descubro que me encuentro en una enorme habitación, cálida, con amplios ventanales y una vista espectacular hacia la costa de la ciudad.
No tengo idea de dónde estoy, pero después de haber estado tres días encerrada en aquel sótano, este lugar se siente como la libertad.
Me levanto y mis pies descalzos sienten la suavidad de l