CAPÍTULO 38: EL RUGIDO DE LA BESTIA
Erik
Mi respiración es un tambor imparable mientras cruzo los límites del territorio de Wilax. No me molesto en esconderme ni en esperar a que mis lobos aseguren el área. Esto no es una visita, es un asalto, y cualquiera que se interponga en mi camino lo pagará con sangre.
La luna está en su etapa de “luna nueva”, así que la oscuridad de la noche negra nos sirve de camuflaje, para que nadie nos vea llegar. Mi manada avanza detrás de mí, listos y letales. "Lun