CAPÍTULO 153: RABIA
Hazel
Estoy atrapada en mi propia mente, en esta pesadilla interminable que no me deja escapar. Mi cuerpo no me pertenece, mi loba no responde, y la risa cruel de Lúa es lo único que puedo escuchar en este maldito lugar.
—¿Por qué me haces esto? —susurro.
Lúa está de pie frente a mí, con su sonrisa burlona, con ese brillo de satisfacción en los ojos que me enferma. Su forma se mezcla con la de Noire, como si ambas fueran una misma entidad, como si el odio de ambas se hubiera