Scott llegó a un enorme parque, rodeado de árboles que ya estaban totalmente sin hojas. Las farolas apenas alumbraban el lugar y debajo de uno de los árboles había unos columpios rojos. Scott levantó las solapas de su abrigo para protegerse del frío de la noche, llevó sus manos a la boca para calentarlas con su aliento, mientras observaba a su hermano que estaba sentado en uno de los columpios.
Se acercó y se sentó en el columpio de al lado. Los dos eran hombres grandes, volver a sentarse en aq