Alice estaba sentada en su cama con el retrato de su madre en las manos. Tenía tantos sentimientos encontrados, ver aquellas imágenes de la cámara de seguridad después de la noche que había tenido con Scott fue el golpe más grande que se había llevado en su vida. Ella siempre tuvo sus ideas claras con respeto al carácter de Scott, pero ahora solo tenía dudas, tal vez se haya equivocado y lo peor de ello era darse después de abrirse de piernas.
–¿Ya has hablado con él? – Preguntó Isaiah entrando