Tengo que recordarme a mí misma que tengo que poner un pie delante del otro para caminar porque, en cuanto lo vi, fue como si me hubiese quedado completamente congelada en el lugar.
Se ve hermoso, justo como Sol y Tina me aseguraron, él también se tomó el día de hoy para dedicarse tiempo para sí mismo. No sé quién lo ayudó, solo sé que fue todo un acierto.
Con el frío, la pista de patinaje detrás y el abrigo negro que trae puesto, su piel blanca resalta aún más, viéndose casi como el mármol y,