A la mañana siguiente, me levanto temprano para encontrarme en la pista de patinaje con mis hermanos.
Me he puesto hasta mi viejo uniforme, no puedo negar que, un aparte de todo esto me hace mucha ilusión, hace años que no juego y estoy ansioso por hacerlo.
Jack y yo nos dirigimos hasta el centro de la pista donde, al comienzo del partido, tomo la delantera. Es bueno saber que la velocidad todavía forma parte de mí. Creo firmemente que puedo ganar esto.
Cuando anoto el primer punto, la alegría