Una vez que Nate se marcha y me veo completamente sola en esta enorme casa, la preocupación comienza a convertirse en pánico.
Estaba tratando de mantenerme fuerte para él, para darle a entender que todo iba a estar bien, pero, ahora, ya no tengo por qué mantener las apariencias.
Estoy aterrorizada, le temo tanto a la idea de que no puedan encontrar a Alma. Mi cabeza no para de pensar en cómo estará esa pequeñita con este frío tan crudo.
Comienzo a dar vueltas por toda la casa como una loca has