Ella comienza a caminar hacia nosotros. No puedo negarlo, parece toda una modelo desde la forma en la que camina hasta la forma en la que se viste, eso sí, una modelo sin modales.
Cuando llega hasta nosotros extiende sus brazos y los enreda alrededor del cuello de Nate mientras le da un prolongado e incómodo beso en la mejilla. Él se separa de inmediato con desdén.
- Ya nos vamos –me dice muy molesto
- Nate ¿dónde están tus modales? Acabo de llegar y ya te marchas, además ¿no me vas a present