Damian
Han pasado unos minutos desde que Emma salió a buscar al jefe de Finanzas, y aún no regresa.
Miro mi reloj de mano y me doy cuenta que ya debería estar aquí, entonces finalmente la puerta de mi oficina se abre, me sorprendo al ver al jefe de Finanzas, el señor Smith, entrar solo.
— ¿Dónde está Emma? —le pregunto, manteniendo el tono de voz controlado aunque ya siento una leve inquietud.
El hombre se detiene ante mis palabras, con una expresión que mezcla desagrado y superioridad, responde