Emma
La figura de Damian White se va desvaneciendo mientras sale del café, pero la confusión sigue revoloteando en mi mente.
¿Qué acaba de pasar? ¿Por qué siento como si ese hombre supiera más de lo que parece?
Mis pensamientos se agolpan uno sobre otro, formando una maraña difícil de desenredar.
De repente, siento la mano de Melissa jalarme del brazo, arrastrándome hacia una mesa apartada.
La preocupación en sus ojos es palpable, mucho más intensa ahora que ha visto el golpe en mi rostro.
M