Mundo ficciónIniciar sesiónLa lluvia no daño a nadie. El doctor Caster revisó a mamá y si no la encontró bien tampoco mal. Nadie estornudó, nadie tosió y la lluvia continuó. Gotas y gotas sobre el jardín y los pequeños lirios blancos. Luego del almuerzo, cuando me disponía a tomar una siesta en compañía de Emanuel llegó el auto de la directora Monroy. Papá salió a recibirla con un enorme paraguas y ella a su l







