75. Franco... mi chiamo Franco
Alejandra se quedó dormida mientras el conductor permanecía a su lado; en las actuales circunstancias no se atrevía a dejarla sola porque tanto Ornella como el cavernícola estaban dispuestos a hacerle daño... Se levantó y tomó de un armario cobijas para ambos, porque ya era de noche y estaba haciendo frío. Buscó en su chaqueta una caja de cigarros y prendió uno mientras caminaba hacia la sala donde el cavernícola servía la cena...
-Preparé sopa y pasta, ¿quieres?
-Sí, algo de sopa
-Aquí tienes -