87. Elevándose como las águilas
Sara mandó a preparar comida y bebidas suficientes para todos y organizó la cabaña con bolsas de dormir para que todos pudieran estar juntos esa noche; quería que Felipe y Alejandra estuvieran rodeados del afecto de la tropa...era el momento de retribuir todo el amor que ella les había ofrecido cuando la necesitaron.
Cuando la abuela protestó por dejarlos solos inventó que querían tener una noche de misterio y la cabaña era el lugar perfecto para ambientarla.
Edmundo había llegado con Francesco