76. "Ella nunca perdería la fe"
Edmundo había llamado a Luca di Santis quien estuvo dispuesto a entregarle el dinero, pero el temporizador de la bóveda del banco estaba programada para abrir el lunes y aún era sábado.
-El plazo vence mañana a las cuatro de la tarde, debemos tener el dinero porque de ello depende la vida de mi nuera.
-Sí, lo sé... tengo una solución, tendremos el dinero Edmundo.
-Recuerda que es la viuda de Vincenzo Giordanelli.
-¿Quééé? No puede ser...Vincenzo era mi amigo; no sabía que su viuda es la mujer de