89. Vigilia di capodanno
Alejandra sintió que un escalofrio la recorrió desde la nuca hasta los pies, cerró los ojos y respiró profundo para evitar el pánico mientras Felipe permanecía tranquilo.
-Seguro se distrajo con algo, vamos a buscarlo.
Ella se quedó en la casa mientras Felipe y Edmundo se encargaban del jardín y los alrededores.
-¡Rayos! Franco... se me olvida que tengo guardaespaldas. Tomó el teléfono y lo llamó y en cuestión de segundos estaba entrando a la casa.
-¿Has visto a Francesco?
-Lo dejé con don Edmun