47. París a sus pies...
Felipe ingresó al salón estilo asiático muy zen decorado en tonos claros y lo invadió una sensación de paz; una mujer de mediana edad, alta, elegante, de hermoso cabello castaño en bucles y con una mirada muy dulce se acercó y lo saludó:
-Hola, Felipe...-y mostró una radiante sonrisa que iluminó sus ojos.
-Soy Sofía, es un placer conocerte y más, saber que eres amigo de David.
-Hola Sofía, el placer es mío
-Acompáñame -lo guió hacia un sofá dipuesto frente a un hermoso jardín de bambúes y lo inv