46. Por amor a su mujer...
Desde su llegada a Madrid en pleno otoño Felipe se había sentido más solo que nunca; la oscuridad había vuelto y él se sentía incapaz de superarla por sí mismo; siempre había tenido un espíritu melancólico pero solo hace seis años manifestó signos de depresión después que abandonó a Alejandra y necesitó no solo a un terapeuta, sino un siquiatra y medicamentos. Su padre fue testigo y lo apoyó en su proceso mientras su madre lo forzarba a comprometerse con Antonella..."Un clavo saca otro clavo" -l