Natalie
En las últimas cuatro semanas no me he despegado ni un solo segundo de Wesley, tal vez porque estando a su lado y envuelta entre sus brazos es de la única forma en la que me siento segura y sin temor a nada. Aunque no hemos hablado del tema más importante entre los dos, sus muestras de cariño me hacen hacerme muchas ilusiones de un «nosotros».
No hay necesidad de intimar sexualmente para recibir una tierna caricia o un largo beso de su parte. Y con el embarazo he estado el doble de sens