Mundo ficciónIniciar sesiónPisé el freno inmediatamente, rogando al cielo que no se tratara de una persona, pero ya había hecho lo que hice. Respirando por la boca como si hubiese corrido sobre una empinada colina, la calle Summit y Chehalis estaba desierta, y a esa hora debería de haber gente, pero hasta en las casas estaban apagadas las luces, de afuera y dentro.
Tomé otra gran bocanada de air







