Mientras lo miro, una extraña sensación de déjà vu invade mi ser. Su rostro luce sereno, pero de vez en cuando, noto que frunce el ceño. Seguramente por el tiempo que he pasado observandolo fijamente. Contemplar sus gestos y expresiones me recordaba la complicidad y confianza que alguna vez habíamos construido.
— ¿Tengo que adivinar tus pensamientos o me dirás qué cosas transitan por tu mente? — pregunta sin dejar de mirar la carretera.
— Solo estaba mirándote — respondo con una sonrisa — y p