Salgo de la habitación con cautela, aún sintiéndome un poco aturdida por la resaca. Mis ojos se encuentran con Will, quien está parado frente al espejo, ya completamente vestido. Al verlo, me doy cuenta de que, en medio de mi confusión matutina, no me percaté de si había agarrado su ropa antes de salir de la habitación. Además, agradezco por el hecho de que no ande por aquí paseándose con el torso desnudo.
— ¿Ya estás lista, Isa? — exclama Will en cuanto me ve, con una sonrisa radiante — ¿Qué t