—No. Tu propio problema aún no está resuelto. Matteo te está buscando, Lucía también, y ahora Matilda te tiene en la mira. Debemos centrarnos primero en tu situación —intentó advertirme Felipe para que no actuara de forma imprudente.
—De acuerdo, pero también quiero ser útil.
—Con que te quedes quieta y no me hagas perder la cabeza, ya eres útil. Tranquila, sigue todo lo que te diga, no intentes hacerte la lista y terminar como los otros días. Ayer quizá tuviste suerte de salir con vida, pero ¿y