LIBRO 2: EL ECO DE LA SANGRE
Capítulo 44: El Susurro de la Nueva Estirpe
El aire en las tierras altas de África Central se había vuelto denso, cargado de una electricidad estática que hacía que el vello de los brazos se erizara y que los cristales de la vieja misión vibraran con una nota musical constante y casi imperceptible. No era el zumbido de la tecnología, sino el latido de la Tierra respondiendo a la presencia de los amantes. Durante los meses siguientes a la escaramuza con la Guardia de