Capitulo 65
El interior del pabellón de cristal en el jardín de las estatuas se sentía como una burbuja suspendida en el tiempo, un refugio donde el aire parecía pesar más debido a los secretos acumulados durante una década. La luz del amanecer, de un tono melocotón suave que se filtraba a través de la hiedra y los cristales empañados, bañaba la estancia con una calidez irreal. Aura Valente se encontraba sentada en el diván de terciopelo azul, observando cómo la humedad de sus ropas se evaporaba lentamente,