Un intercambio poco agradable.
Maximiliano seguía sin poder descubrir lo que había sucedido con Isabella desde aquella noche que lo dejó, bien entiende que en parte tuvo culpa porque le pidió descaradamente ser su amante, conociendo bien la importancia que tiene un matrimonio para una mujer, y más para una que no tenía a nadie más que a él, quien se supone que debía ofrecerle y asegurarle un buen futuro. En cambio, le ofreció algo incierto y vacío y se lamenta porque supone que gracias a eso ella se volvió interesada; sin e