Planteamiento indecente.
Chiara no podía pronunciar palabras, aún estaba aterrada y con mirada desorbitada, pues nunca esperó que Maximiliano la quisiera lejos, y ahora se quedaba sin salida. La verdad estaba muy clara frente a sus ojos, Maximiliano no la quiere como esposa, y de quedarse a darle guerra a Isabella debe elegir poner en riesgo su carrera.
«Me gusta Maximiliano, pero me gusta más mi vida llena de comodidades y mi familia ya no quiere darme dinero», se dijo a sí misma, poniendo en una balanza lo que está d