Delicada pero fiera.
Isabella estaba tan empecinada en pensar que debía recuperar el tiempo que perdió sin su hijo que no le importaba nada más que no fuera tenerlo, sin analizar sí es justamente lo que el niño necesita, y sin ser consciente una vez más estaba poniendo como prioridad sus deseos por sobre todas las cosas importantes para su hijo.
Su fuerte interés por tenerlo solo dejaba pensar en que no pudo disfrutar de cuando era un bebé, de oírlo balbucear sus primeras palabras; de escuchar su risa infantil, de