POV de Mathilda
El resplandor de las llamas en el jardín de Greenwich se reflejaba en los cristales rotos del estudio, creando un caleidoscopio de ámbar y sangre. Me quedé inmóvil mientras el sonido de los motores de las camionetas de Enzo se desvanecía en la distancia, llevándose a una Ruth Smith humillada y cautiva. El silencio que siguió no fue de paz; era el vacío absoluto que queda después de un huracán.
Me toqué el sobre de cuero que Ruth me había entregado. Las grabaciones originales de