POV de Mathilda
La mansión de los Smith en Greenwich se alzaba contra el cielo nocturno como un mausoleo de piedra y arrogancia. No había luces encendidas en la fachada principal, pero sabía que el jardín estaba plagado de sensores térmicos y hombres que cobraban más por su silencio que por su puntería. Detuve el coche a un kilómetro de distancia, en un camino de tierra que olía a pino y a lluvia reciente.
Revisé el arma en mi cintura y el USB que quemaba en mi bolsillo. Enzo creía que yo era s