La luna brillaba alta en el cielo, su luz fría y plateada colándose a través de las ventanas de la casa, envolviendo a Alaia en un halo de soledad. Estaba sentada en el borde de la cama, con su mirada perdida en las sombras danzantes del cuarto.
Desde que Nolan había comenzado a distanciarse de ella, un vacío cada vez más grande se apoderaba de su corazón. Y lo que antes parecía un refugio, ahora era solo una prisión donde los recuerdos del pasado la atormentaban.
Había sido su decisión tratar