Los días parecían interminables para Nolan, y cada uno se sentía como una batalla interna entre sus responsabilidades y su añoranza por Alaia. Su ausencia, sumada al arresto de Liam, generaba una tensión palpable en Silver Moon.
Los murmullos de descontento, las miradas sospechosas de algunos consejeros y las protestas que se habían desatado en las calles empezaban a crear un ambiente asfixiante. Pero si deseaba ser respetado, Nolan debía mantenerse firme, sin ceder ante la presión.
Una tarde,