Gail.
-Te dejo la manada, Ti. - Dije viendo cómo el lobo Louis se debatía entre los guardias mayores para liberarse. - Iré a la manada de ese lobo.
Ti asintió.
-Bastante sospechoso, es cierto. ¿Regresarás para el entrenamiento de la pequeña Luna?
-Eso espero.
Seguí a los guardias, quienes estaban a punto de golpear al lobo.
-Yo me haré cargo. Pueden volver al patrullaje.
-Alfa. - Dijeron con una inclinación de cabeza.
Me dieron un resumen de sus instrucciones y yo les dije que le daría el men