Capítulo extra. Gail.
Me alejé de la pareja y me dirigí directo al árbol en el que Abi y yo tallamos nuestros nombres.
Nunca dejaría de sorprenderme la caligrafía tan bonita de ella.
Recargué mis cabeza justo en el centro y cerré mis ojos recordando ese momento.
-Vamos, todo empezó porque tenías celos de no ser tú quien tuviera su nombre con el mío. - Dijo rodando sus ojos mientras yo llevaba a una muy inconsciente Iris sobre mi hombro.
-Yo no tengo celos.
-Los tienes. Los siento a través de nuestro vínculo. - Dijo