Capítulo 93.
Gail y el Alfa corrían por el bosque a velocidad vértigo.
Yo solo me dediqué a agarrarme fuertemente a la espalda del Alfa para no morir.
Carajo, creo que había subestimado la velocidad de Gail. No sabía que podría seguirle fácilmente el ritmo al Alfa Supremo.
Ahora entendía por qué el Alfa incluso se tomó una hora extra para llegar a la manada.
-Baja, Vomi. - Dijo cuando por fin se detuvieron. - Es momento de que comiences a mostrarme todo el amor que hay en tu corazón.
Gail se echó a reír po